Rossi y la VR46 arrancan la pretemporada 2026 en Mandalika

La Academia del nueve veces campeón vuelve a Indonesia para recuperar ritmo, adaptación física y rodaje en grupo antes de los test oficiales de Sepang
La temporada 2026 empieza a tomar forma incluso antes de que los prototipos de MotoGP salten oficialmente a pista. Mientras el paddock espera los test de Sepang, programados para comienzos de febrero, varios pilotos ya han regresado al trabajo con entrenamientos intensivos lejos del foco mediático. La VR46 Riders Academy ha vuelto a elegir el circuito de Mandalika, en Indonesia, como base para su primera concentración del año, repitiendo una fórmula que combina preparación física, adaptación climática y rodaje en grupo.
No se trata de un test técnico, sino de una puesta a punto integral. Las motos empleadas son modelos de carretera derivados de serie, pero el objetivo es claramente competitivo. Rodar en condiciones reales, recuperar reflejos y acostumbrar el cuerpo al esfuerzo sostenido forman parte de una rutina que los pilotos consideran clave antes de subirse a una MotoGP. El calor y la humedad del sudeste asiático añaden un factor extra que convierte cada tanda en un ejercicio de resistencia.
Rossi vuelve al asfalto
La gran noticia de esta concentración ha sido el regreso de Valentino Rossi al manillar junto a sus pupilos. El nueve veces campeón del mundo no se ha limitado a supervisar desde el box y ha rodado en Mandalika con su propia Yamaha R1 GYTR, compartiendo pista con la nueva generación de la Academia. Su presencia refuerza el carácter colectivo de estos entrenamientos, donde la experiencia del italiano sigue siendo un referente directo para los jóvenes talentos.
Aunque Rossi centra actualmente su carrera deportiva en la resistencia sobre cuatro ruedas con BMW, la moto continúa siendo una herramienta esencial para mantener agilidad, reflejos y tono físico. Además, su calendario incluye compromisos inmediatos en Australia, por lo que estas sesiones también cumplen una función práctica dentro de su preparación personal.
Un grupo de alto nivel
El cartel reunido en Lombok mezcla nombres consolidados y proyección de futuro. Pecco Bagnaia, Marco Bezzecchi, Luca Marini y Franco Morbidelli encabezan una lista en la que también figuran Fabio Di Giannantonio, Andrea Migno y el joven Matteo Gabarrini. Cada uno ha acudido con su propia montura de calle, respetando la normativa que prohíbe el uso de prototipos fuera de los test oficiales.
Para los pilotos, estas jornadas funcionan como un termómetro competitivo. Rodar juntos permite medir sensaciones, comparar ritmos y recuperar dinámicas de grupo tras el parón invernal. Nadie considera estas sesiones un simple entrenamiento recreativo. Cada vuelta sirve para afinar la concentración y reconstruir la rutina de carrera.
Clima exigente
Mandalika no es una elección casual dentro del calendario de entrenamientos. Su trazado combina curvas rápidas con zonas más técnicas que obligan a trabajar precisión y constancia. A ello se suma un clima extremo que replica las condiciones que encontrarán en Sepang y en otros escenarios asiáticos. Adaptar el cuerpo a la deshidratación, la fatiga y la pérdida de rendimiento térmico resulta tan importante como el propio pilotaje.
El primer día de actividad estuvo condicionado por una tormenta tropical que dejó el asfalto impracticable durante horas. La lluvia obligó a suspender gran parte del programa, recordando que el sudeste asiático también exige capacidad de adaptación fuera de la pista. La Academy asumió la jornada como parte del aprendizaje, priorizando la recuperación física y la planificación del siguiente día.
Más que un test
El valor real de esta concentración no se mide en tiempos por vuelta. Mandalika actúa como un reinicio mental tras el invierno. Volver a rodar en grupo, compartir box y recuperar la tensión competitiva marca el inicio simbólico de la temporada. Para los miembros de la VR46 Riders Academy, estas sesiones representan una transición entre la preparación individual y el regreso al paddock mundialista.
La cuenta atrás hacia Sepang continúa, pero el primer capítulo de 2026 ya se ha escrito en Indonesia. Antes incluso de escuchar el rugido de los prototipos, la Academia de Rossi ha recordado que la temporada empieza mucho antes de la primera bandera verde. Aquí no se buscan titulares, sino base física, ritmo y confianza. Elementos invisibles que, cuando llegue la competición real, pueden marcar la diferencia.



